lago-de-patzcuaro

Michoacán, el lugar de los que poseen el pescado, según la interpretación de los vocablos nahuas, es un estado del occidente de México, rico en historia, tradiciones y bellezas naturales.

Ahí floreció la cultura purépecha, el pueblo que se afirma como representante de la humanidad. Rodeados de lagos y con el mar próximo, los purépechas y otros pueblos vecinos aprendieron a convivir con la mágica fuerza del agua y se desarrollaron como hábiles pescadores. Tan importantes han sido estos seres acuáticos para su alimentación y sustento, que la imagen del pescado corona el glifo del estado y es un elemento constante en los decorados artesanales.

En esta región de asombrosas bellezas naturales y centenarias tradiciones, comenzó nuestro viaje por la historia y la cultura de distintos pueblos del mundo. En aquel entonces fuimos tres amigos los que nos aventuramos por la región lacustre de Pátzcuaro y  contemplamos la artística forma en que los pescadores manipulan sus redes, cual si batieran unas inmensas alas para fundirse con las aguas. Después nos dejamos adormecer por el ritmo de las Pirekuas, la música tradicional de la región, y por la noche nos deleitamos con una exquisita cena de pescado blanco.

Las danzas, las artesanías, los sitios arqueológicos, todo fue un llamado a continuar explorando, primero el estado, después otros rincones del país y luego el mundo. Como escribiera J.R.R. Tolkien, el más extraordinario de los viajes puede comenzar con sólo salir al camino, pues él es vínculo que nos conecta con el resto del mundo. Los invitamos, entonces, a recorrer los caminos y a escuchar las historias que todos tienen para contar.